Crece el reclamo de vecinos porteños por el cumplimiento de la ley de baños públicos en los parques

 Crece el reclamo de vecinos porteños por el cumplimiento de la ley de baños públicos en los parques

Los parques Avellaneda y Agronomía, reciben cientos de visitantes durante los fines de semana que no cuentan con la posibilidad de ir a un sanitario, un déficit que va en contra de una ley sancionada en 2018 que obliga al Estado porteño a instalarlos y aún está en deuda.

Vecinos y vecinas de los parques Avellaneda y Agronomía, situados en la Ciudad de Buenos Aires, reclaman por el acceso a baños públicos en ambos espacios verdes, los que, durante los fines de semana, reciben cientos de visitantes que no cuentan con la posibilidad de ir a un sanitario, un déficit que va en contra de una ley sancionada en 2018 que obliga al Estado porteño a instalarlos y aún está en deuda.

El pedido vecinal creció en los últimos meses a medida que los dos paseos porteños comenzaron a recibir más gente de lo habitual, a partir de mayores flexibilizaciones de las actividades a propósito de la pandemia, pero además por el clima más cálido que invita a concurrir a los parques para disfrutar del aire libre.

La Ley porteña 6.107, aprobada el 13 de diciembre del 2018 en la Legislatura y promulgada el 3 de enero del 2019 por decreto, dispuso por entonces «una implementación de los baños públicos de manera gradual en parques de una superficie de un mínimo de tres hectáreas», lo que lo abarcaría a los parques Avellaneda, Centenario, Chacabuco, Indoamericano, Lezama, Rivadavia, Saavedra, Sarmiento, Costanera Sur, Palermo y Agronomía, entre otros.

No obstante, la norma no fue reglamentada y por ende, tampoco ejecutada, lo cual derivó en un pedido de informes al Gobierno de la Ciudad, remitido por la Legislatura a instancias de un proyecto de la diputada María Rosa Muiños (Frente de Todos), para saber los motivos de la demora en la instalación de los baños en los parques, sobre todo, tras evaluar el rol fundamental que adquirieron esos lugares con la pandemia del coronavirus.

La falta de sanitarios en el Parque Avellaneda fue visibilizado por los vecinos y vecinas que conforman la Mesa de Trabajo y Consenso (MTC) que gestiona y monitorea todo lo que ocurre en ese predio, el que se extiende por más de 30 hectáreas y cuenta con construcciones históricas que correspondieron al casco de una estancia que existió durante la época colonial, las que hoy se conocen como la Antigua Casona de los Olivera, el Tambo y el Natatorio.

En el circuito que conforman las tres edificaciones se encuentra una construcción que estuvo habilitada hasta 2019 y que tiene baños públicos soterrados que eran utilizados por los concurrentes al parque, pero que están cerrados desde entonces.

La clausura permanente generó un problema para las personas que a diario van al predio a hacer actividad física o recreativa, o quienes llevan sus reposeras para tomar mate bajo los árboles y las familias que celebran cumpleaños.

«Hay muchas situaciones de deterioro y abandono, pero lo de los baños es lo más grotesco»
Carla López, integrante de la MTC

Carla López, vecina e integrante de la MTC, dijo a Télam que «es primordial y prioritario tener los baños» porque «hay muchas situaciones de deterioro y abandono, pero lo de los baños es lo más grotesco» y precisó que existen unos sanitarios dentro del polideportivo del predio, pero detalló que «hay que caminar más de diez cuadras para llegar porque este es un parque de grandes dimensiones».

Por su parte, Bárbara Pereyra calificó de «contradictoria» la situación que se vive. Y cita como ejemplo los días de los fines de semana, cuando «hay muchas familias festejando cumpleaños de los chicos» y se da «un sobre uso del parque para lo social, pero los baños están cerrados».

En la actualidad, los baños persisten cerrados. No obstante, tras una reunión del plenario de la MTC en la cual los vecinos plantearon la idea de organizar una jornada para mostrar el déficit de sanitarios, la edificación apareció alambrada y rodeada por una lona, lo que hizo pensar en la idea de una inminente obra de reacondicionamiento.

En Agronomía, el panorama es similar ya que tampoco hay un acceso a baños públicos en el parque que, en rigor, pertenece a la Universidad de Buenos Aires, pero que se encuadra, de acuerdo a las normas urbanísticas establecidas por el Gobierno porteño, en una «Urbanización Parque», es decir, un espacio público de acceso libre.

«En el predio ocurre que, pese a que hay varios edificios universitarios que cuentan con baños, no se puede acceder, entonces tenemos un problema», explicó a Télam Rodrigo García, integrante del colectivo Agronomía Abierta, el cual, meses atrás, inició una campaña barrial que logró, con éxito, la reapertura del sitio para el acceso de los vecinos tras estar cerrado desde el inicio de la pandemia, en marzo del 2020.

«Proponemos es la creación de una Mesa de Gestión del Parque, junto a la Universidad de Buenos Aires, el Gobierno porteño y la comunidad barrial para coordinar y buscar soluciones reales y concretas»
Rodrigo García, integrante de Agronomía Abierta

Según contó García, «los fines de semana, cuando el parque desborda de gente, hay situaciones que generan mucha incomodidad y que las que más las padecen son las mujeres, las infancias y las personas mayores, que la pasan mal porque necesitan ir a un baño».

«Lo que proponemos es la creación de una Mesa de Gestión del Parque, junto a la Universidad de Buenos Aires, el Gobierno porteño y la comunidad barrial para coordinar y buscar soluciones reales y concretas que permitan superar este tipo de situaciones», remarcó.

Los comerciantes gastronómicos se sumaron al reclamo

En una recorrida de Télam por el entorno del predio, los comerciantes gastronómicos se sumaron al pedido para garantizar el acceso a los baños debido a que conviven con el requerimiento de los visitantes del parque para utilizar los sanitarios que pertenecen a los locales.

Una cafetería situada en la intersección de la avenida San Martín y Zamudio, frente a uno de los ingresos del paseo, exhibe en su vidriera un cartel con la leyenda «No podemos darle el baño a todo Agronomía. Entiendan por favor».

«No le decimos a nadie que no puede usar el baño, pero nos pasa que los fines de semana se llena de gente que pide entrar para ir al baño y los comensales que están en el salón quieren usar el sanitario y no pueden», comentó a Télam una de las empleadas del lugar.

La encargada del bar situado en San Martín y Nogoyá, por su parte, dijo que «estaría bueno que pongan los baños adentro porque nos perjudica que no haya. La gente se cruza al local y a cada rato tenemos que reponer los elementos de limpieza porque queda todo sucio».

Grupo Metro

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