Dormir con sonidos de fondo: ¿por qué lo hacemos y cómo nos afecta?

 Dormir con sonidos de fondo: ¿por qué lo hacemos y cómo nos afecta?

Quedarte dormido viendo un programa o escuchando un pódcast puede ser tentador, sobre todo si quieres dejar de preocuparte. Hablamos de esta costumbre cada vez más popular y de cómo paliar sus efectos negativos.

Las condiciones ambientales tienen una gran influencia en la calidad del sueño. Silencio, oscuridad, una buena temperatura, etc., todos estos parámetros garantizan que seamos capaces de conciliar el sueño y disfrutar de un descanso profundo y prolongado. Sin embargo, son muchas las personas que necesitan dormir con sonidos de fondo a diario. ¿Por qué se produce esta situación tan paradójica? Tratamos de responderlo a continuación.

Es probable que conozcas a alguien que acostumbra a acostarse con la televisión encendida, la radio o un video o pódcast de internet. Incluso puede que tú seas una de estas personas.

Lo más curioso es que, lejos de ser un mero capricho o manía, para muchos dormir con sonidos de fondo se ha convertido en una auténtica necesidad. Hay quienes no son capaces de quedarse dormidos sin esta compañía sonora. Pero, ¿cómo es posible que un elemento que perturba el sueño nos resulte imprescindible cada noche?

¿Por qué necesitamos dormir con sonidos de fondo?

Durante años, muchos padres no han permitido o satisfecho el deseo de sus hijos de tener una televisión en su dormitorio. Y esto es porque conocían o intuían los efectos negativos de la sobreexposición a la luz a la hora de conciliar el sueño.

Por fortuna o por desgracia, la tecnología ha ido ganando terreno en nuestra vida y cada vez son más las personas que le hacen un hueco en su horario nocturno. Así, de esta aparentemente inofensiva decisión puede surgir el hábito e incluso la dependencia de las pantallas a la hora de dormir.

Mujer dormida viendo la tele

Se ha convertido en un hábito
Muchos han convertido en hábito dormir con la televisión, la tablet o el móvil encendidos. Los seres humanos somos animales de costumbres y tendemos a repetir los mismos patrones de actuación cada día, especialmente si estos nos reportan algún tipo de beneficio inmediato.

Así, muchos han trasladado a la cama lo que antes hacían en otra instancia de la casa: ver una película o una serie antes de dormir.

Ayuda a camuflar otro tipo de ruidos
Una de las aparentes ventajas de dormir con sonidos de fondo es que estos nos ayudan a camuflar otro tipo de ruidos ambientales. El tráfico, las obras, los sonidos de la naturaleza o los ronquidos del compañero de cama parecen diluirse entre las conversaciones que provienen de nuestro televisor o nuestro smartphone.

Y es que especialmente quienes viven en lugares transitados y tienen horarios nocturnos pueden encontrar difícil conciliar el sueño con este tipo de interrupciones sonoras.

Llena el silencio
Por el contrario, otras personas utilizan estos sonidos para llenar el silencio que reina en el dormitorio antes de dormir. Realmente son muchas las personas que encuentran esta falta de sonidos incómoda y perturbadora.

En estas condiciones, hay personas que pueden sentir temor o soledad y la compañía virtual que ofrece la tecnología puede ayudarles a aplacar estas desagradables sensaciones.

Desconecta la mente
Este es uno de los motivos que más claramente identifican quienes optan por dormir con sonidos de fondo. Y es que la tecnología aporta una distracción mental que evita que surjan pensamientos, preocupaciones y recuerdos indeseados.

Una de las principales causas del insomnio es la rumiación: la tendencia a pensar en exceso acerca de aquello que nos inquieta. Así, mientras escuchamos los diálogos de nuestro programa favorito, mantenemos a raya a nuestra mente inquisidora.

Hombre escuchando música en la cama

¿Qué efecto tiene dormir con sonidos de fondo?
Algunos estudios han encontrado que cierto tipo de sonidos, como el ruido blanco, pueden favorecer el sueño (especialmente en bebés). Sin embargo, los sonidos que habitualmente utilizamos cada noche no cuentan con esas propiedades beneficiosas, sino que son irregulares y pueden llegar a sobresaltarnos.

Así, este tipo de sonidos generan un sueño fragmentado y poco profundo que impide que se lleven a cabo los procesos de recuperación física y mental. Como consecuencia, podemos padecer fatiga, estrés, somnolencia diurna, peor rendimiento y alteraciones en el estado de ánimo.

A la vista de estos datos, lo más recomendable es que mantengamos la tecnología alejada del dormitorio si queremos garantizar un buen descanso. No obstante, si no nos vemos capaz de hacerlo, al menos hay que tomar ciertas medidas que pueden atenuar los efectos negativos de esta práctica.

Por ejemplo, programa un temporizador que haga que tu televisor o tu smartphone se apaguen a determinada hora (así no perturbarán tu sueño durante toda la noche). También es importante que escojas contenidos tranquilos, que no contengan sobresaltos y que traten temáticas positivas (recuerda que los sueños pueden verse influenciados por lo que escuchamos).

En definitiva, el sueño es uno de los procesos fisiológicos más necesarios para nuestra salud y bienestar. Por ello, procura que este sea adecuado en cantidad y calidad.

 

Grupo Metro

Related post