Ectoparásitos: ácaros, pulgas y más

 Ectoparásitos: ácaros, pulgas y más

La mayoría de los ectoparásitos producen picor y enrojecimiento de la piel. Algunos de ellos pueden actuar como vectores de enfermedades graves, como el tifus.

Todos hemos oído hablar de los parásitos. Son organismos que viven en el interior o en la superficie de otro ser vivo, obteniendo ciertos beneficios a costa de causarle problemas al ser del que se aprovechan. Los ectoparásitos, en particular, son los que viven en la superficie externa de otros.

Este tipo de seres producen, a menudo, enfermedades denominadas parasitosis. Son frecuentes, tanto en animales como en seres humanos. En nuestro caso, este tipo de patologías tienden a aparecer en verano y provocar daños en la piel.

Algunos ectoparásitos pueden ser la vía de transmisión de infecciones graves sistémicas con consecuencias desastrosas. Además, su erradicación no es tan fácil. Por ello, en este artículo te explicamos los datos más importantes de los ectoparásitos, haciendo hincapié en los ácaros y las pulgas.

¿Cuáles son los ectoparásitos más frecuentes?
Los ectoparásitos son organismos de pequeño tamaño que viven a costa de otros seres vivos. En el caso de los humanos, este amplio grupo incluye un abanico de artrópodos disímiles entre sí.

Por regla general, este tipo de seres se adhieren a la superficie de la piel y permanecen en ella durante un periodo de tiempo que puede prolongarse tanto cuanto el organismo desee. Incluso, pueden penetrar en ella, alojándose en capas más internas de la dermis. Una vez dentro, los síntomas son de picor y hasta reacciones alérgicas.

Aunque se incluyen a los artrópodos hematófogos dentro de los ectoparásitos, resulta más sencillo separarlos en dos grupos diferentes. Los artrópodos hematófogos son aquellos insectos, como los mosquitos, que se alimentan de la sangre de los humanos. Su comportamiento es distinto y las enfermedades que transmiten también.

El mayor problema de todos los ectoparásitos, y en especial de los artrópodos hematófagos, es que pueden actuar como vectores. Es decir, son portadores de patologías como la malaria o el tifus.

Sarna o escabiosis
La sarna es una de las parasitosis más frecuentes y conocidas. Está producida por un tipo de ácaro llamado Sarcoptes scabiei. Las infecciones suelen ocurrir en forma de epidemias, ya que este ácaro se transmite de persona a persona con mucha facilidad.

Además, puede persistir en la ropa o en las sábanas, por lo que suele ser difícil de erradicar. Este ectoparásito cava pequeños túneles en la piel. Produce unas lesiones características que acarrean picor y que, además, predomina por la noche.

El diagnóstico de escabiosis no representa un gran desafío en general, pero a veces se necesita el empleo de alguna técnica de microscopía para detectar el parásito. De todos modos, los médicos suelen hallar las lesiones en una primera mirada.

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Los ácaros
Los ácaros son un grupo amplio dentro de los ectoparásitos. Acabamos de mencionar un tipo concreto de ácaro, el que produce la sarna. De todos modos, cuando la mayoría de la gente habla de los ácaros, normalmente se refiere a los causantes de la alergia.

En este caso, la familia de parásitos recibe el nombre de Dermatophagoides pteronyssinus. Es una especie que suele habitar en el polvo presente en los muebles de cualquier casa. Se trata de un artrópodo realmente pequeño que, en realidad, es inofensivo para los humanos.

El único efecto negativo que causan son las alergias, constituyendo la causa más frecuente de reacciones después del polen. El origen está en los ácaros muertos o en sus excrementos, que forman un polvo muy fino y fácil de inhalar.

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Las pulgas

pulga es un ectoparásito

Las pulgas son ectoparásitos pequeños que, cuando son adultas, se alimentan de la sangre. Es muy frecuente encontrarlas en perros y gatos, especialmente en aquellos que habitan en la calle o en el campo.

Pueden actuar como vectores de muchas enfermedades. Las más importantes son el tifus y la peste bubónica. Sin embargo, las presentes en los perros y los gatos suelen transmitir otras, como tenias solitarias. Además, su picadura genera picor y enrojecimiento de la piel.

¡Atención a los ectoparásitos!
Lo que debemos recordar es que los ectoparásitos engloban un abanico muy amplio de organismos. Es importante tener en cuenta que, si tenemos animales en casa, la desparasitación es un procedimiento esencial para asegurar, tanto su salud como la nuestra.

Si tienes picazón, prurito, alergias dérmicas o señales de lesiones pequeñas y diminutas en la epidermis, deberías consultar con un médico. Muchos ectoparásitos se detectan de forma inmediata en la primera visita con el profesional, y el tratamiento puede instaurarse de inmediato.

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