La tartamudez, un trastorno que se supera en grupo

 La tartamudez, un trastorno que se supera en grupo

Varios países de América Latina cuentan con organizaciones dedicadas a apoyar a niños y adultos que padecen tartamudez, un problema que afecta a 70 millones de personas en el mundo. Desde grupos de autoayuda hasta talleres de magia y podcasts, las actividades son la clave para la integración.
En México, se estima que hay 1,5 millones de personas con tartamudez. En Argentina la cifra es de 900.000 y en Chile, por ejemplo, se calcula aproximadamente 174.000. Si bien conocer las cantidades exactas es difícil, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el trastorno afecta a cerca del 1% de la población del planeta, en el que habitan unas 70 millones de personas con tartamudez.
Cifras más, cifras menos, es un trastorno que no se atraviesa en soledad. Y no solo porque afecta al habla, la principal forma de comunicación entre las personas, sino porque varios países sudamericanos cuentan con organizaciones o colectivos destinados a atender a quienes padecen tartamudez y acompañarlos en el proceso de superar el problema.
La Asociación Argentina de Tartamudez nació en 1997 con «la investigación, el estudio, la prevención y difusión de todo lo relacionado a la tartamudez» como objetivo y se considera «pionera» en América Latina en la formación de grupos de ayuda mutua para tartamudos.

Con una sede en la ciudad de Buenos Aires y dos delegaciones, una en la ciudad de Córdoba y otra patagónica, la organización se dedica a la promoción de charlas y talleres destinados a mejorar el habla de las personas con tartamudez o simplemente que los tartamudos y sus familiares puedan sacarse las dudas.

El colectivo argentino, incluso, difunde una bolsa de trabajo destinada específicamente a personas con tartamudez, dadas las dificultades que quienes padecen el trastorno pueden tener para ser seleccionados en entrevistas laborales. Por si fuera poco, en septiembre de 2021 la Delegación Patagónica del grupo organizó la primera jornada destinada a que encargados de recursos humanos aprendan a hacer entrevistas laborales a personas con tartamudez.
Objetivos similares tiene la Fundación Chilena de la Tartamudez, que también organiza grupos de autoayuda y originales formas de superar los problemas del habla, como talleres de magia para niños con tartamudez y «tips para no ponerse nerviosos al momento de presentarlos».
En agosto, la Fundación Chilena de la Tartamudez lanzó lo que considera su «proyecto más ambicioso» hasta el momento: realizar la primera encuesta nacional de tartamudez, algo necesario en función de la falta de «información estadística sobre las personas que tartamudean». El objetivo es conseguir insumos para que el país sudamericano pueda avanzar en políticas públicas para el colectivo de personas con tartamudez.

En Colombia, el apoyo a las personas con tartamudez está en manos de la Fundación Colombiana de la Tartamudez y del grupo de autoayuda Libera tu habla. El colectivo también se centra en apoyar a adultos y niños para mejorar su habla, pero también realiza acciones de concientización como la que lleva como lema ‘cambia la forma en que vez la tartamudez’.
La campaña apunta a que las personas no tartamudas dejen de realizar comentarios negativos sobre la tartamudez como que el trastorno «está mal» o «es una vergüenza», dado que «el lenguaje negativo dirigido a la tartamudez influye en la percepción de la persona que tartamudea impactándola de manera negativa».

El 21 de octubre, víspera del Día internacional de la Toma de Conciencia sobre la Tartamudez, la organización convocó al primer encuentro nacional e internacional sobre la tartamudez en la Universidad de Santiago de Cali.

Grupo Metro

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