Síndrome de Wernicke-Korsakoff: una alteración mental por el consumo de alcohol

 Síndrome de Wernicke-Korsakoff: una alteración mental por el consumo de alcohol

El síndrome de Wernicke-Korsakoff está relacionado con el consumo prolongado de alcohol. ¿En qué consiste? ¿Cuáles son sus consecuencias?

El síndrome de Wernicke-Korsakoff es una alteración mental que se presenta como una forma inusual de amnesia. A menudo, su aparición está relacionada con el consumo excesivo de alcohol. Sin embargo, también puede ser la consecuencia de una malnutrición y lesiones en la cabeza.

En general, el consumo de alcohol representa un factor de riesgo para la salud y el bienestar. De acuerdo con una publicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se producen alrededor de 3 millones de muertes a nivel mundial por la ingesta de esa sustancia.

Asimismo, esta misma institución señala que el alcohol está relacionado con la aparición de más de 200 enfermedades. Por eso, es el responsable del 5,1 % de la carga mundial de morbilidad y lesiones. En esta ocasión, veremos cómo se vincula al desarrollo del síndrome de Wernicke-Korsakoff.

Síndrome de Wernicke-Korsakoff: ¿en qué consiste?
El síndrome de Wernicke-Korsakoff suele estar asociado a la ingesta prolongada de alcohol en grandes cantidades. De este modo, el cuerpo tiene un registro de dicho consumo y se ve afectado.

Aunque muchos lo ignoran, al igual que el hígado, las estructuras cerebrales acaban bastante afectadas por esta sustancia. La memoria y otras funciones cognitivas sufren las mayores consecuencias.

En concreto, este síndrome consta de dos afecciones diferentes. A menudo, su primera manifestación clínica es la encefalopatía de Wernicke o «enfermedad de Wernicke». La misma causa alteraciones en la visión, la coordinación y el equilibrio, producto de una hemorragia que provoca daño cerebral.

Por otro lado, se presenta la psicosis de Korsakoff, que suele aparecer una vez que pasan los síntomas de la enfermedad de Wernicke. En este caso, se alteran las funciones de la memoria.

Síndrome de Wernicke-Korsakoff: ¿en qué consiste?

Síntomas del síndrome de Wernicke-Korsakof
La confusión mental, el deterioro de la memoria reciente y la confabulación son las principales características de este síndrome. Las personas afectadas asumen que algunos episodios de su vida son verdaderos cuando en realidad no han tenido lugar. También se presentan los siguientes síntomas:

Descoordinación en los movimientos musculares (marcha inestable, ataxia, etcétera).
Reflejos anormales o disminuidos
Afectación de la visión. Puede ser visión doble y caída de los párpados.
Presión arterial y temperatura corporal baja.
Cuando la enfermedad evoluciona hacia la psicosis de Korsakoff, surgen mayores complicaciones a nivel cognitivo. En general, se dan las siguientes manifestaciones:

Dificultades para empezar y terminar una tarea.
Falta de flexibilidad cognitiva y en los repertorios conductuales.
Incapacidad en el control de impulsos y para analizar las consecuencias de su conducta.

Causas y consecuencias del síndrome de Wernicke-Korsakoff
Entre las causas del Síndrome de Wernicke-Korsakoff se encuentra la pérdida de la vitamina B1, también conocida como «tiamina». La misma se encarga de convertir en energía los nutrientes que recibe el cuerpo. Por ello, resulta clave en el desarrollo y el crecimiento de las células.

Ahora bien, como hemos comentado, su causa principal es la ingesta desmedida de bebidas alcohólicas. Los pacientes con alcoholismo tienen altas probabilidades de padecer este trastorno. A su vez, como lo expone una publicación en National Center for Advancing Translational Sciences, otros factores relacionados son los siguientes:

Vómitos prolongados.
Trastornos de la alimentación.
Enfermedades sistémicas (cáncer, SIDA, infecciones).
Cirugía bariátrica.
Trasplantes.
Efectos de la quimioterapia.
Respecto a las consecuencias que provoca, en sus fases iniciales se ve afectada la memoria anterógrada. Con ello, la persona es incapaz de recordar episodios recientes, puesto que no se consolidan en la memoria de largo plazo.

Asimismo, a medida que avanza la enfermedad, resulta comprometida la memoria retrógrada, específicamente la «memoria episódica».

Prevención y abordaje del síndrome de Wernicke-Korsakoff
Para detectar el síndrome de Wernicke-Korsakoff se sugieren varios métodos diagnósticos. Uno de los principales es la analítica de sangre. También es posible que se realicen pruebas de función hepática y pruebas de diagnóstico por imagen.

Al igual que otros trastornos crónicos, sus efectos disminuyen con la detección oportuna. Una vez confirmada la enfermedad, el tratamiento abarca la administración de tiamina y líquidos vía intravenosa. También se sugiere un programa de alimentación saludable.

En la mayoría de los casos, este tratamiento ayuda a corregir la encefalopatía de Wernicke, pero la recuperación no suele ser completa. Entre tanto, el síndrome de Korsakoff no remite. Por supuesto, para evitar complicaciones, es necesario que los pacientes suspendan el consumo de alcohol.

De cualquier modo, el tratamiento suele ser individualizado. Varía en función de la etapa de la enfermedad, de sus efectos en la salud y de la gravedad de la misma.

Limitar el consumo de alcohol es esencial
Dado que la causa principal de esta enfermedad es el consumo de alcohol, la clave para su prevención es evitar la ingesta de estas bebidas. Buscar ayuda en caso de padecer alcoholismo es determinante para que la salud no resulte deteriorada. Por ello, más allá de buscar atención médica, es conveniente solicitar ayuda psicológica y acudir a grupos de apoyo.

Es fundamental tener en cuenta que el pronóstico depende en gran medida de qué tan oportunas sean las intervenciones. Con una detección temprana, la mayoría de los síntomas, como los problemas de visión y de coordinación, pueden mejorar. No obstante, sin tratamiento, estos trastornos llegan a ser incapacitantes y mortales.

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