El Papa aprobó el pago para que el Vaticano salga del acuerdo fallido, dijo la corte

 El Papa aprobó el pago para que el Vaticano salga del acuerdo fallido, dijo la corte

Un acusado en un juicio en el Vaticano testificó el miércoles que sus superiores, incluido el Papa Francisco, aprobaron un acuerdo de 15 millones de dólares para sacar al Vaticano de un fallido acuerdo inmobiliario en Londres para evitar una pérdida total.

Monseñor Mauro Carlino, que testificó durante más de cuatro horas, describió las fases finales de la empresa, que comenzó cuando la Secretaría de Estado del Vaticano invirtió 350 millones de euros (390 millones de dólares) en 2014 con el corredor italiano Raffaele Mincione para comprar un edificio de lujo en Londres.

En 2018, el Vaticano sintió que Mincione lo estaba estafando, según el documento de acusación, y recurrió a otro corredor, Gianluigi Torzi, para salir del primer trato.

Pero los fiscales del Vaticano acusan a Torzi de engañar al Vaticano y tratar de tomar el control del edificio asignándose las acciones con derecho a voto. El Vaticano luego buscó un acuerdo de salida con Torzi.

Carlino testificó que en mayo de 2019, él y otros negociadores del Vaticano acordaron darle a Torzi 15 millones de euros para permitirle abandonar la empresa.

Torzi, Mincione, Carlino y otros siete acusados, que incluyen exfuncionarios y empleados del Vaticano, han negado haber actuado mal.

“Nunca moví un dedo sin autorización de mis superiores”, dijo Carlino, acusado de extorsión y abuso de poder.

Dijo que su jefe, el subsecretario de Estado, el arzobispo Edgar Pena Parra, «informaba constantemente al secretario de Estado (cardenal Pietro Parolin) y al Santo Padre».

Carlino dijo que el Papa quería que el Vaticano saliera del lío pero «gastando lo menos posible» para que la inversión no fuera una pérdida total. Los fiscales en el juicio, que comenzó en julio, dijeron que el Vaticano perdió 217 millones de euros, parte de fondos que habían sido donados por fieles.

Carlino testificó que Peña Parra le dijo que el Papa estaba «feliz de que finalmente termináramos con esto».

También se le dijo al tribunal que el Papa había levantado el «secreto pontificio» para que el cardenal Angelo Becciu pudiera responder preguntas sobre una mujer empleada por él que realizó trabajo de inteligencia encubierto en 2018-2019.

Cecilia Marogna, de 42 años, está acusada de malversación de fondos. Ella, que se autoproclama agente secreta, ha dicho que usó la totalidad de un estipendio de 575.000 euros del dinero del Vaticano para rescatar a misioneros secuestrados en África. Ella ha negado los cargos de que usó parte del dinero para comprar artículos de lujo.

El juicio fue aplazado hasta el 5 de abril.

Información de Philip Pullella, Edición de Rosalba O’Brien

Grupo Metro

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