Ola de terror en Israel y crisis gubernamental, junto a Semana Santa, Pésaj y Ramadán

 Ola de terror en Israel y crisis gubernamental, junto a Semana Santa, Pésaj y Ramadán

Tras una semana de tranquilidad, un nuevo ataque terrorista, esta vez en Tel Aviv, con dos muertos y heridos graves, coincide con la crisis de Gobierno, Semana Santa, Pascua judía y Ramadán musulmán.

El ataque de la noche del 7 de abril, que se cobró la vida de dos jóvenes que estaban sentados en la terraza de un bar en la céntrica calle Dizengoff de manos de otro joven de la misma edad proveniente de Jenin, en Cisjordania, y que estaba ilegalmente en Israel, sacudió al país nuevamente.
A lo largo de toda la noche las fuerzas de seguridad, más de 1.000 efectivos, recorrieron las calles de Tel Aviv en busca del fugitivo, hasta que dieron con él, al amanecer, oculto en las inmediaciones de una mezquita, reseñó Sputnik.

Cambios diplomáticos y de seguridad

Este es el cuarto ataque desde el 22 marzo, en lo que ya parece ser una prolongada ofensiva terrorista. A pesar de que no parece haber una guía formal tras todos los ataques, o por lo menos no ha sido identificada ninguna, estas sangrientas semanas están haciendo cambiar la realidad diplomática y de seguridad entre israelíes y palestinos.

Si bien las autoridades israelíes prometieron no dificultar los movimientos de los fieles musulmanes que deseen llegar a la mezquita de Al-Aqsa, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, es probable que la acumulación de ataques obligue al Gobierno israelí a imponer restricciones.

La época del Ramadán suele traer consigo una inflamación de los ánimos y de la violencia física, especialmente en Jerusalén, en las inmediaciones de la Puerta de Damasco, en el lado oriental de la ciudad.

Más problemas para Bennett

La situación del primer ministro se complicó más aún esta semana, por un lado, con la apremiante presión de los asuntos de seguridad, y por el otro, por la deserción de un miembro de su partido, Yamina (derecha, en hebreo) que dejó a su ecléctica coalición gubernamental sin mayoría parlamentaria.

La diputada Idit Silman, apodada El látigo por sus feroces críticas a todo lo relativo a la identidad judía que tanto ella como el electorado de extrema derecha considera que el Gobierno de coalición vulnera, con su abandono dejó al Gobierno con la misma cantidad de escaños que la oposición, liderada por el ex primer ministro, Benjamin Netanyahu.

Y dejó a Netanyahu frotándose las manos e invitando a más diputados del bloque de la derecha a seguir los pasos de Silman y regresar «a su verdadero hogar», el partido que él lidera, el Likud.

Los cuatro últimos ataques, en la ciudad de Bersheva, Hedera, Bnei Brak y Tel Aviv, comparten características: todos sucedieron en ciudades del corazón de Israel, es decir, en ciudades grandes de antes de la guerra de 1967, por parte de uno o dos atacantes, ningún ataque estuvo precedido por alertas de Inteligencia. Y esto preocupa mucho a las fuerzas de seguridad.
Por ahora se desconoce si los atacantes obedecían las instrucciones de una organización específica, los del primer atentado eran ciudadanos israelíes musulmanes que apoyaban el Estado Islámico (o ISIS, reconocido como terrorista y prohibido en Rusia), el de Bnei Brak era un palestino de Jenin indirectamente relacionado con la Yihad Islámica.

Este último, también proveniente de Jenin, y la muerte de tres palestinos del mismo lugar en un enfrentamiento con las fuerzas antiterroristas israelíes cuando trataban de impedir, según el servicio de Inteligencia israelí Shin Bet, que cometieran un atentado cerca de la barrera de seguridad esta semana, está poniendo el foco de nuevo sobre esa ciudad palestina y su campo de refugiados.

Las incursiones del Ejército israelí en Cisjordania irán en aumento, los colonos judíos atacan a palestinos y arrancan sus árboles, los palestinos se manifiestan en Jerusalén en contra de la ocupación y en Ramala celebran los ataques terroristas en Israel… y la trama de esta tragedia es tristemente bien conocida.

Grupo Metro

Related post